Y es que las personas no se olvidan, simplemente, se aprende a vivir sin ellas aunque eso requiere mucho tiempo...
Por muy mal que vaya cualquier cosa, caerse esta permitido, levantarse es obligatorio.
Aprende a sonreír aunque te brillen los ojos. Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando tengas ganas de tenerme y de verme sonreir. Búscame cuando eches en falta las risas, las caricias que erizan la piel, los abrazos en los malos momentos, las locuras y las miradas de complicidad. Búscame cuando tú ego necesite desesperadamente cariño pero, sobre todo, búscame cuando el cariño lo necesites tú...